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Hamnet, una historia de mujeres

Tenía muchas ganas de leer a Maggie O´Farrell, no paraban de llegarme comentarios sobre ella de amigas que son grandes lectoras. Confieso que primero vi la película, me sirvió para enamorarme de Jessica Buckley y el orden de los factores no alteró el producto. Pasados unos meses, en el club de lectura feminista en el que estoy, propuse leernos Hamnet y mis compañeras aceptaron.

Me ha gustado mucho su prosa lenta y preciosista, su manera de describir, de capturar emociones y crear imágenes con las palabras. A su vez sabe generar un ritmo que genera ansiedad, el hecho que va a pasar y que pausa para volver al pasado una y otra vez, para ir presentando los diferentes personajes y situarlos en ese día concreto en que se desencadenan los hechos.

Lo primero que sorprende al leer el libro es la ausencia total del famoso escritor, William Shakespeare. La autora no lo nombra. Cuando habla de él usa los términos: «su marido», «el hijo», «el preceptor de latín». Habla de lo que hace, de la posición social que ocupa. Haciéndolo, deja claro que no tiene importancia alguna para el transcurso de la historia, como suele suceder con los personajes femeninos en muchas novelas. (Por cierto, me encanta Bartholomew, el hemano de Agnes, preocupado por ese pijo con botas que no sabe hacer nada con las manos, ¿sabrá cuidar de su hermana?) Leer más